dimecres, 19 de maig de 2010

Amor relámpago. (Alcestis)

Ya casi ni me acuerdo.
Yo vivía junto con mi padre en un lugar lejano,
Alejado de toda civilización.
En un paraíso perdido
donde se respiraba armonía, pasión.
Un lugar que tuvo la desgracia de caer en el olvido
De todas las personas que habían vivido.

Al inicio tan solo recordaba un doloroso momento,
Y es que la muerte de una madre
Presta o recae en tí como algo insoportable,
Pero allí estaba él, desde niña.
Aunque algunas personas creían,
Que sin el amor y cuidados de una madre, moriría.
Cuantos más lo pensaban,
Mi padre más aún se agarraba a las ramas.
Pero como las hojas que caen en otoño
también él después de unos años cayó en su retoño.
Fría y gélida me sentía
En aquellas noches perdidas
Hasta que vi de nuevo despuntar el alba
Y aquellos cuentos de princesas,
De héroes a caballo que huyen de la cobardía,
Que se enfrentan solos a la vida
Se hicieron realidad con una mirada perdida.

Sin embargo, estas son historias que se desvanecen en la arena,
Arena del desierto de su corazón.
Aquel amor al que me aferré con tanta pasión
Resultó ser tan solo otro engaño de la vana ilusión.

Aquellos brazos que me agarraban con ternura
En aquellas noches tan oscuras
Llegaron a ser asfixiantes,
Como una eternidad bajo glaciares.

El príncipe se convirtió en monstruo,
Alejándome así de todo lo conocido.
Consiguió crear un mundo tan solo para dos
¿Y si perdía mi única opción?
Era él o la desolación.

En pocas horas mi final se acercaba
En la puerta dorada del cielo me esperaba,
Puesto que mi amor era tan fuerte.
Con los ojos cerrados caminaba,
He ahí la respuesta mas estúpida jamás pronunciada.
Creía que sin él mi vida de sentido carecía
Pero tan sólo era una extraña utopía.

El amor se convirtió en ladrón
De las esperanzas y vidas ajenas,
Consiguió enredarme en sus cadenas
Llenas de mentiras y harapos sucios.
Me engañó como a un triste sapo de piel fina.

Toda mi vida y mi corazón
Entregué sólo por una razón.
Arrepentida de ello no estoy,
Tan solo de alma a la que di mi ser.
Y es que ahora vagando sin rumbo,
Encontré los pensamientos que en mi cuento había perdido.
Tal vez este nuevo mundo
Encuentre mi destino.
Muero por ello,
Para ser feliz en este nuevo comienzo.